6 personas
55 minutos
Ingredientes: - 1 pollo pequeño y tierno
- 6 salchichas
- 6 gambas
- 24 mejillones
- 6 lonchas de lomo
- 3 alcachofas medianas
- 200 g de calamares
- 250 g. de tomates maduras
- 250 g de guisantes desgranados
- aceite, sal, pimienta
- 1 cebolla, unas hebras de azafrán
- 2 granos de ajo
- 1 limón
- caldo o agua calientes
- perejil
Hace falta abrir los mejillones al vapor, sacar los mejillones y reservarlos.
En una paella con aceite, freís el pollo cortado a trozos pequeños, hasta que quede bien dorado; un golpe frito, retiráis todos los huesos. Freís el lomo, las salchichas y los calamares.
En el mismo aceite, freís las alcachofas, retirar las hojas duras y divididas en seis trozos (frotar con zumo de limón por tal que no se vuelvan negras), añadís las cebollas picadas finas, cuando esten doradas, incorporáis los tomates tachados y dejáis cocer unos minutos.
Agregáis nuevamente a la paella todos los ingredientes anteriores.
En el mortero, picáis los ajos, el perejil y el azafrán ligeramente tostado. Después hace falta diluirlo con un chico de agua y añadirlo al sofrito.
Añadís a la paella, con todos los otras ingredientes, los guisantes y el arroz; dejadlo ahogar algo y añadid el doble de volumen del arroz de agua bien caliente (puede ser caldo). Sazonáis con sal y pimienta. Ponedlo al fuego unos ocho minutos.
Calentáis previamente el horno a 220C. Pasados los ocho minutos encima el fuego, introducís la paella al horno unos diez minutos más, destapada. Antes de poner la paella al horno, hace falta que ponéis los mejillones y las gambas peladas alrededor.
Cuando retiráis la paella del horno, bañar el contenido con medio limón. Cortáis la otra mitad en dos partes y ponedlas de adorno en la paella, en el momento de servir.