6 personas
55 minutos
Ingredientes: - 1 pollo pequeño y tierno
- los pequeños del pollo
- 200 g de sepia
- 150 g de congrio
- 200 g. de calamares
- 200 g. de langostinos o cigalas
- 18 mejillones
- 300 g. de tomates
- 200 g. de cebollas
- 1 pimiento rojo
- perejil
- 400 g de guisantes desgranados
- 600 g de arroz (el doble en volumen de agua)
- aceite
Picada:
- unas hebras de azafrán tostado
- 1 grano de ajo
- sal, aceite
Limpiáis bien el pollo, cortadlo a trozos, salpimentadlo y ahogadlo en una cazuela de barro con el aceite, añadid los pequeños del pollo troceados. Sacadlo de la cazuela y reservadlo.
Freís los langostinos o cigalas y el congrio. Después, reservadlo.
En la misma cazuela y con el aceite que haya quedado, ahogáis la sepia cortada a trozos y los calamares; hace falta cocer a fuego lento, todo removiendo de vez en cuando. Dejáis que se cueza unos doce minutos.
Cuando los calamares estén sofritos, añadid las cebollas picadas finamente; cuando empiecen a coger color, añadid los tomates tachados; dejáis cocer lentamente, por tal que se evapore algo de agua.
Cuando esté a su punto, poned los trozos de pollo reservados, el pescado y los langostinos. Hace falta que le hacéis dar unas vueltas, porque todo quede bien dorado.
Añadid los mejillones bien limpios y los guisantes.
Agregáis el arroz, todo removiendo por tal que se sofría bien y no se enganche a la cazuela. Añadís el pimiento (asado al horno) a tiras, cuando sea todo bien dorado. Echad el agua hirviendo y lo dejáis a fuego vivo, si bien también podéis acabar la cocción en el horno.
Dejáis cocer 18 minutos a partir de la ebullición.
Antes de sacarlo del horno, añadid una picadura hecha en el mortero, con el grano de ajo, la sal, el azafrán tostado y el aceite. Cuando esté a su punto, dejadlo descansar 5 minutos fuera del fuego.
Servidlo en la misma cazuela, adornado con las tiritas de pimiento que habréis reservado.